martes, 22 de noviembre de 2011

¡Que hermoso es dar el primer paso!



Cuando una persona nos ofende, nuestra primera reacción es alejarnos de esa persona, pero debemos evaluar calmadamente si vale la pena dejar morir una amistad, un hogar, una relación cualquiera a cambio de tener que vencer nuestro orgullo y tomar la iniciativa de acercarnos nuevamente.

Pero es difícil dar el primer paso en busca del acercamiento que tanto deseamos.

Casi siempre decimos; "si, lo perdono, pero que venga el primero a decírmelo".

Son numerosos los casos de familias destruidas, noviazgos rotos, amistades perdidas solo porque ninguno tuvo el valor de ser el primer en acercarse, por temor a ser rechazado o simplemente por no tener la fuerza suficiente para vencer un malentendido orgullo.

Seamos siempre quien de el primer paso y si después de buscar la reconciliación ;la otra persona no quiera aceptar nuestras palabras, quizá habrá perdido un amigo pero habremos ganado la satisfacción de cumplir nuestro deber, y si alguien se nos adelanta y nos busca primero, demosle nuestra pronta acogida, que cuando alguien busca reconciliación no se rebaja si no por lo contrario; Se enaltece ante dios, ante si mismo y ante sus semejantes.



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