Mientras que yo te beso, su rumor
nos da el arbol que mece el sol el oro
que el sol le da al huir, fugax tesoro
de un arbol que es el arbol del amor.
No es fulgor, no es ardor y no es rubor
lo que me da de ti lo que te adoro,
con la luz que se va: es el oro, es el oro,
es el oro hecho sombra: tu color.
El color de tu alma: pues tus ojos
se van haciendo ella, y a medida que el sol
cambia sus oros por sus rojos y tu quedas palida y fundida,
sale el oro hecho tu de tus ojos dos ojos
que son mi paz, mi fe, mi sol: ¡MI VIDA!
Autor: Juan Ramon Jimenez
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